La Casa Blanca
La Casa Blanca es la residencia oficial y principal lugar de trabajo del Presidente de los Estados Unidos. Como su nombre lo indica, es un edificio blanco localizado en el 1600 de la Pennsylvania Avenue (Avenida Pensilvania) al noroeste de Washington, D.C.. Proyectada durante el primer mandato de George Washington, el edificio fue inaugurado por John Adams en el año 1800.
En los últimos años han sido
desclasificados en Estados Unidos un número importante de
documentos secretos relacionados con Cuba que permiten conocer con
cierta objetividad y sistematización la política
seguida por las distintas administraciones norteamericanas desde enero
del 1958. Gran parte de esos materiales se encuentran compilados en
tres volúmenes, editados por el Departamento de Estado e
impresos por la Oficina de Impresiones del Gobierno de Estados Unidos
que tratan sobre la política exterior hacia Cuba, estos son:
- Foreign Relations of the United States, 19581960. Vol. VI, CUBA, Editado en 1991.
- Foreign Relations of the United States, 19611963. Vol. X, CUBA 19611962, Editado en 1997.
- Foreign Relations of the United States, 19611963. Vol. XI, CUBAN MISSILE CRISIS AND AFTERMATH, Editado en 1996.
Los documentos prueban la participación directa de las
más altas autoridades de ese país en acciones
dirigidas contra Cuba, especialmente, las encaminadas a paralizar la
economía e impedir el normal desenvolvimiento de
ésta. Confirman, por ejemplo, que la
administración de Eisenhower urdía planes
alternativos para impedir el triunfo de la Revolución y que
todo fuera un mero cambio de figuras, sin atentar contra la base del
sistema neocolonial existente en ese momento. En ellos de forma clara y
cínica se plantean que había que hacer lo
indecible "por evitar la victoria de Castro". Al mismo tiempo, buscaban
la forma de justificar la salida del poder del dictador Batista y sus
secuaces, sin que pareciera que éstos se rendían
por su incapacidad para contrarrestar el avance de las fuerzas
rebeldes. En un documento de una reunión del Consejo de
Seguridad Nacional de Estados Unidos, fechado el día 18 de
diciembre de 1958, se revela que "...El Presidente (Eisenhower)
sugirió que quizás se debía inducir a
Batista para que dejara el poder a su sucesor. El señor
Dulles dijo que esta maniobra se debía hacer de forma tal
que pareciera un golpe de Estado. El Presidente estuvo de
acuerdo."
Pocos días más tarde, el 23 de diciembre, en otra reunión de este tipo, recogida en otro memorando se señala que el Director de la CIA, Allen Dulles, afirmó: "...debemos evitar la victoria de Castro" . Ese mismo día se produce una conversación en el Departamento de Estado en la cual participa Jacob A. Javit, Senador Republicano por New York, y altos funcionarios de esa Secretaría. De acuerdo al memorando de dicha conversación, se plantea que el Senador Javit estaba muy preocupado, después de su visita a Cuba, ante "...la posibilidad de una caída general del gobierno allí, acompañado de derramamientos de sangre, miseria y la pérdida de los intereses norteamericanos" .
En una nota editorial muy interesante, aparecida en el Volumen VI, se hace referencia a una reunión realizada, el 26 de diciembre, por el Presidente Eisenhower con varios funcionarios de la Casa Blanca y el Director de la CIA, Allen Dulles. Allí, el Presidente muy disgustado"... expresó el criterio de que por una razón o por otra, los elementos fundamentales de la situación en Cuba no se le habían presentado"; planteó que hablaría con el Secretario de Estado, Foster Dulles, "acerca de una mejor coordinación"; además, le dijo al Director de la CIA que "...él no deseaba que los detalles de las operaciones encubiertas (contra Cuba) fueran presentados al Consejo de Seguridad Nacional" .
Estos documentos citados son ejemplos de las maquinaciones para impedir el triunfo de la Revolución o para neutralizar a las fuerzas realmente revolucionarias en su ascenso al poder en Cuba y de su complicidad con los elementos del régimen batistiano, que pudieron sacar hacia Estados Unidos impunemente el dinero robado del tesoro público del Estado cubano y huir del país.
Después del 1ro. de enero de 1959, los documentos prueban que las acciones económicas constituyeron una de las armas más empleadas por el Gobierno de Estados Unidos en su afán de destruir la Revolución.
En un memorando que recoge lo discutido en una reunión del Consejo Seguridad Nacional efectuada el 12 de febrero de 1959 se puede apreciar la posición del Gobierno de Estados Unidos respecto a la solicitud cubana de un modesto crédito dirigido a estabilizar su moneda, dañada por el saqueo de que fueron objeto los activos en divisas del Banco Nacional por parte de los funcionarios del antiguo régimen batistiano. Al referirse a ese punto el Presidente Eisenhower comentó "...cómo él podría hacer algo para estabilizar la moneda cubana si el propio Gobierno de Cuba no se estabilizaba primero". Los créditos fueron negados.
Después de promulgada la Primera Ley de Reforma Agraria, el 17 de mayo de 1959, las acciones por impedir su aplicación se sucedieron; hay un grupo importante de documentos que comprueban esto, pero solo voy a citar uno; este es el memorando que recoge una conversación en el Departamento de Estado el 24 de junio de 1959, en el cual se pone de manifiesto que en tan temprana fecha se estaban valorando una serie de medidas de guerra económica contra Cuba, al respecto se dice que "...era una obligación del Gobierno de Estados Unidos tomar inmediatamente una posición firme contra la ley (de Reforma Agraria) y su aplicación. (...) que la mejor forma para alcanzar el resultado requerido era por medio de la presión económica. (...) Si Cuba fuera privada de su privilegio de la cuota, la industria azucarera sufriría una caída abrupta de manera acelerada, causando un amplio desempleo adicional. Por ende, las grandes masas de trabajadores se verían forzadas a abandonar el trabajo y comenzarían a pasar hambre . Entonces, ellos percibirían con prontitud la naturaleza catastrófica del programa de Castro lo que significaría el final político de éste".
Otro documento, preparado por esos días, fue el Memorando elaborado por Harry R. Turker, Director de la Oficina de Asuntos Económicos Regionales Interamericanos, de fecha 1ro. de julio de 1959, se señala: "...existen muchas otras armas en el arsenal de la guerra económica: como por ejemplo, la prohibición a los préstamos públicos o privados, el tratamiento comercial discriminatorio, el desaliento a la inversión y el impedimento a la transacción extranjera". Agrega que "... la última arma a utilizar en las relaciones con Cuba ... es cortar la cuota azucarera", y señala la posibilidad de redistribuir esta cuota entre otros países en perjuicio de Cuba .
La medida que se proponían emplear en este momento era la suspensión de la cuota azucarera, pues partían del hecho de la dependencia de Cuba del mercado norteamericano y el significado del azúcar como rubro principal de las exportaciones cubanas. El 8 de julio de 1959, el Congreso otorgó al Presidente mayores facultades para suspender la ayuda de Estados Unidos a todo país que "confiscara propiedades norteamericanas sin justa compensación", medida que sin aludir directamente a la Ley de Reforma Agraria cubana, pretendía ser empleada como arma para presionar y chantajear a Cuba.
Sin embargo, ni las amenazas, ni las presiones impidieron que la Revolución continuara su marcha ascendente. Esta firma posición de principios en defensa de la soberanía nacional, fue valorada en el Departamento de Estado, según consta en un Memorando de fecha 1ro. de octubre de 1959, cuando el Secretario de Estado Asistente para Asuntos Interamericanos, Rubottom dijo que "...el actual Gobierno de Cuba no está en disposición de hacer el más mínimo movimiento en favor de Estados Unidos y, por consiguiente, nosotros revisaríamos nuestras políticas".
Esta revisión de su política llevó al Departamento de Estado, conjuntamente con la CIA, prepararon un programa contra Cuba que fue aprobado por el presidente Eisenhower a finales de octubre de ese año. En dicho programa las acciones económicas tuvieron un significativo papel, pues la estrategia concebida para la caída del Gobierno Revolucionario "...debía parecer el resultado de sus propios errores."
Esto no bastó, el 16 de marzo de 1960, la CIA presentó a la aprobación del Presidente de Estados Unidos un PROGRAMA DE ACCIÓN ENCUBIERTA dirigido a derrocar la revolución cubana. El mismo está incluido como prueba en el proceso por la "Demanda del Pueblo de Cuba al Gobierno de Estados Unidos por daños humanos", al respecto solo quiero señalar que junto a ese programa, el 17 de marzo el presidente Eisenhower aprobó también el "Programa de Presiones Económicas contra Castro". Aunque no poseemos este documento, su objetivo no podía ser otro que lo expresado poco días después en un "Memorando del Subasistente del Secretario de Estado para Asuntos Interamericanos (Mallory) al Secretario de Estado Asistente para Asuntos Interamericanos (Rubottom)" fechado en Washington, 6 de abril de 1960, cuando se afirma que "...el único medio posible de alienar el apoyo interno (a la Revolución) es a través del descontento y el desaliento basado en la insatisfacción y las dificultades económicas".
Es significativo al respecto el "Memorando de una conferencia en el Departamento de Estado", realizada el 27 de junio de 1960, donde participaron altos funcionarios de los departamentos de Estado, Defensa, Tesoro y Agricultura, así como representantes de la Casa Blanca y la Agencia Central de Inteligencia con el propósito de discutir la aplicación del "Programa de Presiones Económicas contra Castro". Para esta reunión se le entregó a los participantes un relación de preguntas vinculadas directamente a dicho programa que indican las medidas que luego aplicarían, como las relacionadas con la cuota azucarera, el boicot al petróleo soviético que se refinaba en Cuba, etc.
Téngase en cuenta lo planteado por algunos de estos altos funcionarios, como es el caso del Secretario del Tesoro Anderson, quien manifestó: "...el problema fundamental es si el gobierno de Estados Unidos está preparado para imponer todas las medidas económicas en su poder para presionar al régimen de Castro. El piensa que una, dos o tres medidas severas serían un gran error a menos que el gobierno norteamericano estuviera preparado para llevar esto hasta el final". Por su parte, el Secretario de Estado expresó "...estar de acuerdo con el Secretario Anderson de que no era bueno solo arañar; o realizábamos acciones que hicieran daño o dejábamos las cosas como estaban."
Cabe recordar que por esos días se estaba produciendo el boicot al petróleo soviético adquirido por el Estado cubano al negarse las empresas norteamericanas a refinarlo. También, el 2 de julio, se conoció que el Senado estadounidense aprobó una ley que facultaba al Presidente para reducir la cuota azucarera cubana y cuatro días más tarde, el 6 de julio, mediante una proclama presidencial, se redujo dicha cuota a 700 mil toneladas.
La cadena de acciones económicas se desató como parte importante del Programa de Guerra Encubierta. Así, el 19 de septiembre el gobierno norteamericano comunicó al cubano la suspensión de las operaciones de la planta de concentrados de níquel de Nicaro. El día 30, el Departamento de Estado recomendó a los ciudadanos estadounidenses abstenerse de viajar a Cuba. El 19 de octubre el Departamento de Comercio prohibió el embarque a Cuba de un importante cargamento de mercancías. El 21 de ese mes, se anunció que se aplicaría una condena de 10 años o multas por 10 mil dólares a industriales de ese país que comerciarán con Cuba. El 3 de enero de 1961, el Gobierno de Estados Unidos decide romper relaciones diplomáticas con Cuba. El 17 de enero se prohíbe oficialmente a los ciudadanos de ese país viajar a Cuba.
El 20 de enero de 1961, John F. Kennedy asumió la Presidencia y el 28, en una reunión en la Casa Blanca , recibió de la CIA una detallada explicación de las líneas de acción que desarrollaba contra el régimen cubano. El nuevo presidente dio instrucciones para "Una extensión y recrudecimiento de las actividades actuales de la Agencia Central de Inteligencia, incluido un aumento de la propaganda, las actividades políticas y los sabotajes."
La continuación por parte de la administración Kennedy de la política agresiva iniciada por Eisenhower tuvo uno de sus puntos culminantes en la derrotada invasión mercenaria de Bahía de Cochinos a mediados de abril de 1961. Después de ésta, la escalada de agresiones de todo tipo alcanzó un nivel muy alto como se demuestra en los documentos secretos desclasificados.
El 4 de mayo de 1961 quince días después de la derrota ya estaba listo un documento titulado "Cuba y el comunismo en el hemisferio" , que fue presentado a la aprobación del Consejo de Seguridad Nacional. En este documento, estructurado en nueve epígrafes, se expone una gama de acciones políticas, económicas, militares, diplomáticas, subversivas, propagandísticas y de guerra psicológica que podrían ser empleadas contra la Revolución. Con relación a las dificultades de la economía cubana y sus debilidades, en este material se plantea: "La vulnerabilidad económica del régimen de Castro incluye su posición de intercambio foráneo, la escasez de piezas de repuesto y materias primas, la falta de técnicos suficientes y personal de dirección, la decadencia del ingreso percápita y la escasez de consumo, así como el creciente mercado negro". Y agrega, seguidamente: "La imposición del Acta de Comercio con el Enemigo contra Cuba (que reduciría las ganancias de intercambio extranjero de Cuba a partir de Estados Unidos y que extendería el embargo de exportación estadounidense a todos los productos) y la campaña de sabotajes limitados contra las industrias e instalaciones cubanas agravarían estos problemas".
A finales de ese año, el presidente Kennedy autorizó poner en marcha la Operación Mangosta, que aunó los esfuerzos de varios departamentos y agencias gubernamentales para derrocar a la Revolución. Como Jefe de Operaciones de la misma fue nombrado al general Edward Lansdale. Este siniestro proyecto fue ampliamente analizado en la Demanda por daños humanos, y solo quiero hacer referencia a algunos documentos que ponen de manifiesto las acciones de guerra económica.
Entre estos está un Memorando del oficial a cargo de los asuntos cubanos (Hurwitch) al Jefe de Operaciones de la Operación Mangosta (Lansdale), fechado el 16 de enero de 1962 , en el cual se consignan las principales acciones diplomáticas, políticas y económicas que el Departamento de Estado está preparando contra Cuba. Llamo la atención acerca del punto titulado Acción Económica, en donde se plantea que "... al imponer el embargo, el Departamento, en colaboración con otras agencias estadounidenses apropiadas, continuarían asegurando que los controles norteamericanos fueran tan efectivos como posibles". Sostiene que "..si a pesar de los embargos de Estados Unidos el comercio con Cuba se mantuviera, el Departamento estaría preparado para acometer una determinada acción con sus aliados de la OTAN... para persuadir a estas naciones a dar pasos para aislar a Cuba de Occidente". Y concluye que las acciones sugeridas "...parecen ser las principales medidas económicas que se acometerían contra Cuba, más que las grandes acciones de sabotaje".
Otro documento es el llamado Proyecto Cuba, presentado por Lansdale el 18 de enero de 1962. En el mismo aparecen dos epígrafes el G y el I. El G titulado "Guerra económica", plantea que las acciones econoómicas y los planes para aplicar el bloqueo total al comercio cubano estarían basados "...en el resultado de la próxima reunión de la OEA. Mientras tanto, el Departamento de Estado ha creado un Grupo de Acción Económica...". Más adelante se critica que "...La CIA fue incapaz de emprender la acción de sabotaje a la zafra azucarera, la cual comenzó alrededor del 15 de enero...". En tanto que el epígrafe I, se refiere al "Apoyo a sabotajes especiales" y entre las cosas que afirma, dice:"...La CIA ha iniciado una acción para contaminar los suministros de POL a Cuba, aunque no espera resultados visibles (en la interrupción de algún transporte cubano) hasta mediados de 1962". Del total de las 32 tareas contempladas en dicho documento,14 están directamente dirigidas contra la economía cubana, es decir de la tarea 11 a la 24.
Al día siguiente se realizó una reunión presidida por el Fiscal General, Robert Kennedy, según consta en un memorando de Richard Helms, del 19 de enero de 1962, para discutir y aprobar el Proyecto Cuba. Entre las cosas allí discutidas, Robert Kennedy le reprochó a los presentes que "el gobierno de Estados Unidos no fue capaz de destruir la actual zafra azucarera". Cuando finalizó dicha reunión, el general Lansdale agregó la tarea 33 al proyecto que consistió en "...un plan para incapacitar a los trabajadores azucareros cubanos durante la zafra, mediante el empleo de medios químicos bélicos".
Por los propios documentos se conoce que la preparación y ejecución de esta acción de guerra se le asignó al Departamento de Defensa, aunque se dice también que el "Memorando de Lansdale al Departamento de Defensa", del 19 de enero de 1962, encomendando la misma "no ha sido encontrado".
Quisiera hacer sobre esto la siguiente reflexión, si los organizadores de la agresión a Cuba en 1962 llegaron a concebir el empleo del arma química con los trabajadores azucareros, es decir, contra seres humanos, para entorpecer una actividad económica principal, no debe sorprender a nadie que en las décadas del 70, 80 y el 90 hayan utilizado el arma biológica contra animales y plantas para dañar nuestra economía.
Otro material elaborado por el general Lansdale para la Operación Mangosta es un documento denominado también como "Proyecto Cuba" de fecha 20 de febrero , el cual contiene seis planes de apoyo específicos y un plan calendario de seis etapas. Llamo la atención que entre estos planes se encuentra el Plan de Apoyo Económico, el cual contiene ocho tareas a ejecutar contra la economía cubana y un Plan de Sabotajes contra el níquel cubano, el transporte, las comunicaciones y la electricidad.
Entre la extensa documentación de la Operación Mangosta está un "Catálogo de prioridades operativas... (21 de mayo30 de junio de 1962)" . En este material aparecen 23 tareas operativas a desarrollar en un período de 40 días. Solo nos detendremos en las tareas económicas, sus propósitos y consideraciones. Veamos, la tarea 21 referida al incremento del efecto de las sanciones mediante "...el aumento de la participación de las naciones de la OTAN, México, Japón y otras, en éstas" y tiene como propósito "...ampliar las restricciones de la economía cubana". La 22 consiste en la penetración de la CIA, "....en operaciones de mercado negro en Cuba para el sabotaje económico", con la finalidad de "...empeorar la situación económica cubana".
Respecto a esta medida sus organizadores consideran la "...posibilidad de que delincuentes comunes puedan ofrecer medios que permitan el cumplimiento de esta tarea espacialmente en ciudades cubanas". Concluyendo que "...esta podría ser una misión de prueba para las células de resistencia sin un riesgo de alto nivel". La tarea 23, dirigida a "...empeorar la situación económica", tiene como propósito "...crear una política de caos económico dentro de Cuba", y consideran que "...la economía cubana... es muy vulnerable y está abierta a muchas explosiones de gran magnitud".
De igual forma, en el "Memorando del Jefe de la Operaciones de la Operación Mangosta (Lansdale) al Grupo Especial (Ampliado)" , fechado el 31 de agosto de 1962, se propone un proyecto para la segunda fase de dicha operación. En el mismo aparecen varias tareas, como las que van de la 26 a la 33 y la 39, que están directamente vinculadas a las agresiones económicas mediante sabotaje, el aliento a la deserción del personal técnico y el incremento de las medidas de la guerra económica. De las mismas solo voy a citar la 27; en ella se orienta: "Dirigir operaciones de sabotaje de envergadura seleccionadas contra industrias claves cubanas e instalaciones públicas, con atención priorizada al transporte, comunicaciones, plantas eléctricas y empresas de servicios públicos", con el propósito de: "Reducir las posibilidades de las actividades económicas y los servicios". En las consideraciones de esa tarea se plantea: "En dependencia de las circunstancias, los sabotajes serán dirigidos por comandos cuidadosamente seleccionados y especialmente entrenados o los grupos de sabotaje, infiltrados especialmente para la operación..." Los objetivos seleccionados para cometer estas criminales acciones fueron:
- Mina de Matahambre, Santa Lucía.
- Refinería Texaco, Santiago.
- Refinerías Shell/ESSO, en La Habana.
- Planta Eléctrica de Regla, en La Habana.
- Planta Eléctrica de Matanzas.
- Planta de Níquel de Moa.
- Papelera de Cárdenas.
- Torres de Microondas
Después de la Crisis de Octubre de 1962, la
Operación Mangosta cesó, pero el andamiaje
subversivo montado para asegurarla se mantuvo. En su lugar se
creó en el Departamento de Estado el Comité de
Coordinación de Asuntos Cubanos del que formaban parte
varios departamentos y agencias gubernamentales con el fin de fomentar
los planes subversivos. Sterling J. Cottrell, Subsecretario Asistente
de Estado para Asuntos Interamericanos, fue designado para encabezar
este Comité. Entre las primeras acciones que
organizó Cottrell a principios de 1963, según la
documentación, están las presiones contra los
barcos mercantes de los países capitalistas que
transportaban mercancías hacia o desde Cuba.
Este acoso a la transportación marítima había comenzado a finales de 1962, como se demuestra en dos documentos fechados el 2 de octubre; estos son: el Memorando del Secretario de Estado Interino Ball al Presidente Kennedy y el Memorando de Acción de Seguridad Nacional Nº 194 .
En el primero, entre las cosas que se le recomiendan al Presidente de Estados Unidos está que éste "...deberá cerrar todos los puertos de Estados Unidos a cualquier barco que en la misma continuación de su viaje haya sido o esté siendo usado en el comercio de Cuba con el Bloque". También se le recomienda que "...deberá instruir al Secretario de Estado para que explore las vías de obtención de cooperación de otros países para restringir el uso de sus barcos entre Cuba y el Bloque". El segundo documento esta referido al anterior Memorando, pues es la orden presidencial que lo aprueba.
Estas presiones a los buques mercantes, a sus propietarios y a los países de origen está recogida en diferentes documentos secretos, como son:
- Memorando del Coordinador de Asuntos Cubanos (Cottrell) al Comité Ejecutivo del Consejo de Seguridad Nacional. 24 de enero de 1963
- Nota resumida de la 40 Reunión del Comité Ejecutivo del Consejo de Seguridad Nacional. Washington, 5 de febrero de 1963
- Memorando de Gordon Chase, del equipo del Consejo de Seguridad Nacional al Asistente del Presidente para Asuntos de Seguridad Nacional (Bundy). Washington, 14 de febrero de 1963
- Nota resumida de la 509 Reunión del Consejo de Seguridad Nacional. Washington, 13 de marzo de 1963
- Memorando del Secretario de Estado Rusk al Presidente Kennedy. Washington, 17 de abril de 1963
Pero no bastaba con impedir la transportación
marítima hacia Cuba. Se elaboran, además,
proyectos para realizar sabotajes contra barcos cubanos. Esto queda
claramente expresado en el Memorando redactado por Gordon Chase,
miembro del equipo del Consejo de Seguridad Nacional, para McGeorge
Bundy, Asistente Especial del Presidente para Asuntos de Seguridad
Nacional, el 3 de abril de 1963, cuando dice que: "El Comité
recomendará al Grupo Especial el empleo de sustancias
incendiarias que puedan regularse para que surtan efecto en aguas
internacionales, así como sustancias abrasivas en las
maquinarias de dichos barcos. Además afirma que: "... la
propaganda podría negar con fuerza este tipo de
acción, pues estos medios son más
fáciles de emplearse que las minas en el casco y
podrían realmente dañar a Castro".
En otro Memorando similar, pero de fecha 11 de abril de 1963, se plantea en el punto 3:
"Sabotaje al transporte marítimo cubano. El Comité estuvo dividido en la cuestión de las minas. El Secretario Vance estuvo en contra por la posibilidad de hundimientos. Mientras Cott continuó con las minas, Bob Hurtwitch señaló los peligros de instalarlas en puertos del mundo libre ya que esto podía afectar las relaciones de Estados Unidos con otros gobiernos; este aspecto deberá ser considerado en un análisis de cada puerto. Dez señaló que las operaciones en la bahía de La Habana eran difíciles".
En este documento también se muestra como en los más altos niveles de gobierno se discute la realización de acciones de sabotaje contra nuestro país. En el punto 2, se dice: "Blancos para sabotear en Abril/Mayo. Dez Fitzgerald presentó tres blancos para su aprobación: un puente de ferrocarril, alguna instalación de almacenamiento de petróleo y una embarcación de transporte de melaza". Más adelante afirma: "Esto cumpliría los deseos del Presidente para elevar el nivel de ruido y para otras acciones en el futuro inmediato." Se habla además de un blanco sensible que impactaría a los cubanos y que demoraría por lo menos 8 meses en prepararlo.
Son amplios y variados los documentos secretos, durante ese año, que reflejan las discusiones realizadas para acciones encubiertas de sabotajes a diferentes objetivos económicos cubanos, entre estos están:
- Memorando para archivo, Washington, 25 de abril de 1963 (En el cual se analiza lo discutido en la reunión del Grupo Especial de Consejo de Seguridad Nacional)
- Agenda para la reunión del Grupo Permanente del Consejo de Seguridad Nacional del 30 de abril. Washington, 29 de abril de 1963
- Memorando del Asistente Especial del Presidente para Asuntos de Seguridad Nacional (Bundy) a los Miembros del Grupo Permanente del Consejo de Seguridad Nacional, Washington 2 de mayo de 1963
- Documento preparado por la Agencia Central de Inteligencia (CIA) para el Grupo Permanente del Consejo de Seguridad Nacional. Washington, 8 de Junio de 1963
- Memorando para archivo, Washington, 19 de Junio de 1963 (En este documento se recogen los aspectos esenciales discutidos cuando la CIA le presentó al Presidente Kennedy el Programa de acciones encubiertas contra Cuba)
- Memorando para Archivo. Washington, 12 de Noviembre de 1963, 10:30 a.m.
Este último registra una reunión en la Casa Blanca con el Presidente Kennedy. Allí el Director de la CIA, McCone planteó que "...ninguna acción aislada afectaría de forma particular la economía. Sin embargo un programa continuo tendría sus efectos... y alentaría la realización de sabotajes internos por las personas disidentes en Cuba. Se han producido 109 hechos desde abril que son probablemente actos de sabotaje internos".
En un segundo documento , redactado por Paul Eckel, sobre esa misma reunión, se señala que el Director de Planes de la CIA, FitzGerald, "...mencionó cuatro operaciones exitosas de sabotaje contra los siguientes objetivos: una planta eléctrica, un depósito de combustible, un aserradero y una acción de demolición submarina contra una grúa flotante en uno de los puertos cubanos."
Pero la documentación no solo se refiere a los actos de sabotaje, sino también a las acciones del bloqueo o guerra económica. En relación con esto, en un Documento del Asistente Especial del Presidente para Asuntos de Seguridad Nacional (Bundy) al Grupo Permanente del Consejo de Seguridad Nacional , de fecha 21 de abril de 1963, se abordan toda una serie de asuntos relacionados con las formas de atacar a Cuba desde los ángulos político y económico. Entre estos aspectos se encuentra el aislamiento de Cuba y para lograrlo plantean que están "...preparados para ejercer considerables presiones diplomáticas y económicas..." contra sus aliados occidentales. También se refieren a las acciones encubiertas para dañar la economía cubana, las cuales "...parecen ser limitadas, pero no han sido plenamente exploradas. La actual política es desarrollar recursos adicionales para acciones selectivas en este campo".
Entre estos recursos adicionales para dañar la economía, los documentos refieren toda una serie de maniobras comerciales dirigidas a disminuir los ingresos de Cuba por concepto de la venta de azúcar. En un Memorando preparado por el Asistente Presidencial para Asuntos de Seguridad Nacional a los Miembros de Grupo Permanente, el 2 de mayo, se afirma: "El Departamento de Estado examinará el posible empleo del mercado azucarero como un medio de complicar la vida del régimen de Castro".
Varios materiales secretos se hacen referencia a este tipo de acción; por ejemplo, el Memorando del Secretario Asistente de Estado para los Asuntos Interamericanos (Martin) al Secretario de Estado Interino Ball , fechado el 3 de mayo de 1963, argumenta que debido a los altos precios del azúcar y la solidez del mercado, Cuba no ha sufrido pérdidas que normalmente pudieran esperarse por causa de la brusca caída de la producción, y se sostiene, entre otras cuestiones, que para que "...Estados Unidos pueda mantener los precios bajos, el Departamento de Agricultura está haciendo todo lo posible para aumentar los suministros de azúcar al mundo y al país en un futuro previsible".
Otro de estos materiales desclasificados es el Memorando de Acción de Seguridad Nacional 244, de fecha 15 de Mayo de 1963, dirigido al Secretario de Agricultura, en cual se asevera de manera categórica:
"La actual situación del mercado azucarero mundial es un asunto de considerable interés para el Grupo Permanente del Consejo de Seguridad Nacional. Los inusualmente elevados precios del azúcar son significativos por su relación con las perspectivas económicas de Cuba y con las restricciones de la producción azucarera en los países libres, así como en Estados Unidos". Y seguidamente, se le ordena: "Es necesario que Ud. dirija un estudio de la actual situación y de las alternativas de cursos de acción que pudieran fortalecer los intereses económicos de Estados Unidos y de otros países libres, teniendo en cuenta nuestro particular interés en evitar una prolongación de los injustificables precios del azúcar en el mercado mundial."
Las acciones contra la economía cubana vuelven a ser objeto de análisis en la 10ma. Reunión del Grupo Permanente del Consejo de Seguridad Nacional efectuada el 16 de julio de 1963, según se confirma en la Nota Resumida de esa reunión. En este documento se destacan dos aspectos importantes. El primero es el examen que se hace del comercio marítimo hacia Cuba y las intenciones norteamericanas de seguir haciendo todo lo posible para impedirlo. El segundo, es el "Plan de contingencia para reducir el precio del azúcar".
Nuevamente, en una reunión similar a la anterior 14ª Reunión del Grupo Permanente del Consejo de Seguridad Nacional, realizada el 1ro. de octubre de 1963, se abordan todos estos aspectos. Pero lo novedoso de acuerdo a la Nota Resumida de la misma fue la propuesta de crear el "Grupo de Guerra Económica", que según el Director de Planes de la CIA, FitzGerald, "...podrá coordinar todas las medidas de guerra económica que se tomen contra Cuba."
Como se conoce el Presidente Kennedy fue asesinado en Dallas, Texas, el 22 de noviembre de 1963. Su sucesor Lyndon B. Johnson continuó la misma línea política de agresión contra Cuba como se muestra en la documentación secreta. Ejemplo de ello es un Memorando , de fecha 19 de diciembre de 1963, que describe una reunión con Johnson que tuvo el propósito esencial de hacerle, según se expresa, "...un informe resumido, pero profundo, acerca de los temas básicos relacionados con Cuba. Esencialmente las cuestiones discutidas describen lo que hemos hecho desde enero de 1963, donde estamos ahora y a donde podemos ir".
De aquella reunión se derivó el Memorando No. 274 de la Seguridad Nacional , fechado el 20 de diciembre de 1963, enviado por McGeorge Bundy a los secretarios de Estado y Comercio y al Director de la CIA y en el cual les expresa la preocupación del Presidente Johnson por el monto del comercio de los países capitalistas con Cuba y la necesidad de eliminar, o por lo menos reducir al máximo, el mismo. Por tal razón, se ordena hacer un estudio de los países y empresas que están comerciando con Cuba, los artículos que se incluyen y el monto total de este comercio, así como los pasos que se habían dado hasta ese momento para obstaculizarlo y las respuestas de los países y empresas con los que se había tratado este asunto.
Todo lo anteriormente expresado acerca del contenido de los documentos secretos desclasificados, prueba la participación directa de las más altas autoridades del gobierno de Estados Unidos en acciones realizadas contra nuestro país, en especial, las dirigidas a paralizar la economía e impedir el normal desenvolvimiento de ésta, política que ha proseguido y se ha incrementado hasta los momentos actuales.
Fuente:
Informe presentado por Tomás Diez Acosta, investigador
auxiliar, responsable del Grupo de Investigación y
Análisis del Instituto de Historia de Cuba, al intervenir en
la Sala Primera de lo Civil y de lo administrativo del Tribunal
Provincial Popular de Ciudad de La Habana, durante la vista oral y
pública para la práctica de pruebas del proceso
de la Demanda por daños al pueblo cubano, ejecutados por el
gobierno de Estados Unidos (28 de febrero de 2000)